El domingo 2 de diciembre, la sociedad venezolana dio una muestra de que aun puede unirse en pro de un país mejor, derrotando a la propuesta de reforma constitucional del presidente Chávez.
Gracias a este proceso electoral, surgió una nueva corriente que unificó a la oposición y que sirvió como base de inspiración para muchas personas: los grupos estudiantiles, los cuales fueron punta de lanza para dirigir y verificar la transparencia durante toda la jornada y evitar algún tipo de fraude.
A pesar de que existen rumores de que hubo cierta negociación para maquillar los resultados y hacerlos lucir reñidos, la gente celebró el triunfo y dejó ver su alegría.

A mi parecer aun falta mucho camino por recorrer, y tan solo hay que diseñar un buen plan que sea acogido por todos los sectores opositores, para al fin lograr establecer una verdadera opción que permita abrir el camino para una nueva Venezuela, y evitar que los sectores del gobierno establezcan un control evidente en todos los sectores del Estado.

No debemos desaprovechar la oportunidad que ganamos en las elecciones…