Me brindas placer y me conduces a lugares inexplorados, haces que mi mente trabaje de una manera diferente y aunque se que eres como un demonio, no puedo evitar buscarte para saciar la necesidad que tengo de ti.

Comenzaste calmando mis dolores más íntimos, apaciguándolos como si fueras una medicina perfecta y ocultándolos, sí, ocultándolos porque ellos jamás han desaparecido de mi mente y mi cuerpo, tan solo han sido suavizados por el hermoso efecto de tu presencia y ahora, pasaste de ser la medicina ha ser la fiel compañera de mis días, la que me divierte en mi soledad, me cura y me relaja poco a poco, llenando cada parte de mi ser con tu aura especial.

Para algunos no eres mas que una diversión, porque ellos no ven en ti todo esas cosas buenas que me brindas, y a pesar de que siento que nuestra relación nos llevará por algunos caminos tormentosos y de cierto riesgo, quiero permanecer junto a ti, para así conocer ese lado oculto que tienes, y que aun no conozco, pero que seguramente es tan bueno como el que me has dejado entrever a lo largo de estos meses.