… Detén esta espera dolorosa, que ya se me esta haciendo interminable, y déjame estar esta noche a tu lado, sintiendo el compás de tu respiración como el susurro del viento, regálame el placer de tu presencia, para saber que estas, que vives tan solo para mí.

Quisiera controlar las agujas del reloj, congelarlas en un solo momento y así evitar que todos esos recuerdos que permanecen en mi memoria se extingan, que se queden en mi corazón como una llama intensa.

Y luego de que esa noche calida pase, y la luz de un nuevo día ilumine nuestros rostros, espero poder sentir aún tu presencia junto a mí, y simplemente poder decir que, realmente fui feliz...