Hace tiempo en este mismo lugar, hice un post dejando expuestas aquellas cosas que salían de mi mujer interna y que a veces me niego a aceptar. Ahora creo que después de un tiempo, haré lo mismo pero exponiendo que pasa con ese ser que veo todos los días al otro lado del espejo.

Siempre me he caracterizado por ser un hombre callado, y que de cierta manera tan solo se preocupa por observar detenidamente lo que pasa a su alrededor, tal vez sea por este detalle, que no soy persona de tener muchos amigos a los cuales recurrir en momentos cruciales, realmente la gente de mi familia son mis únicos amigos.

Me considero un individuo con muchas imperfecciones tanto físicas como de pensamiento, a las cuales he sabido sacarles provecho y convertirlas en cosas buenas, por ejemplo dentro de lo físico puedo decir, que siempre insisto en que lo bueno viene en frasco chiquito, y que no necesariamente hay que andar siempre arreglado y acomodado para aparentar algo que no se es, por eso la mayoría de las veces ando con una simple franela y unos jeans deshilachados.

A nivel de pensamiento, soy un ser demasiado rencoroso a tal punto de que me cuesta perdonar a la gente que se mete conmigo o con las personas que de verdad quiero, cargo conmigo los recuerdos de lo que me hicieron para así, de cierta manera, tener un escudo y evitar que me vuelvan a hacer lo mismo otra vez.

Se que algunas de mis actitudes y defectos afectan a algunas personas que me quieren, pero no puedo hacer nada, creo que tendré que cargar con esas cosas hasta el fin de mis días y la gente que esta a mi alrededor simplemente tendrá que aprender a vivir con ellas y aceptarme como soy.