¿Hola cómo estas? Creo que te haría esa simple pregunta, en caso de que te aparecieras uno de estos días por la universidad, quisiera saber que ha sido de ti en este último año que no nos hemos visto, qué es de tu vida y como son las cosas por allá donde estas viviendo ahora.

Te contaría, mientras nos fumamos un cigarro y escuchamos aquel disco que nunca llegaste a oír, que por acá todo sigue igual, algunas personas se han alejado y otras han llegado, como pasa en casi todas las relaciones de amistad, cosa de la que aún no estoy muy convencido. Te diría que a veces, en mis noches de insomnio en las que miro el techo y dejo mi mente divagar, pienso qué hubiera pasado si aquel día no te hubieras ido, que tal vez algunas cosas en mis estudios irían mejor, porque si, te confieso que por mi cobardía y el miedo a la soledad, de cierto modo, tuve que abandonar algunas materias.

Sospecho, que todo lo que te contaría ese día, ya tu lo sabrías, ¿o no?, me han dicho que desde aquel lugar donde estas, todo se sabe y todo se ve y que aquellas personas que también se han ido por alguna razón, te están acompañando y lo único que se hace es ser feliz y disfrutar del tiempo que pasa.

Hoy te fui a visitar, pero como suele suceder en esos casos, todo era silencio y tan solo me tocaba alimentar la imaginación y pensar que lo que te decía mentalmente lo ibas a responder…

Creo que el destino decidió que te fueras, simplemente la vida es así… lo único que me queda por decirte es que espero, que tarde o temprano, nos encontremos de nuevo…