Durante este siglo XXI el planeta se ha visto afectado tanto por el calentamiento global, el cual lo esta matando poco a poco diariamente como por diversos problemas sociales que afectan a un sin número de personas a escala planetaria. 

La pobreza se ha radicado como un cáncer social a nivel mundial, que deja diariamente a mas de mil millones de personas con ingresos menores a un dólar, un millardo no tiene un hogar con los servicios básicos, 2.000 millones de individuos padecen de anemia por el bajo consumo de hierro y muchas otras estadísticas que engrosan las listas anuales de organizaciones como las Naciones Unidas y la UNESCO. 

En el caso de América del Sur, es una constante ver como año a año las zonas marginales se apoderan de los límites de las grandes ciudades, los índices de desempleo crecen y la seguridad personal pasa a formar parte de una fantasía, convirtiéndose las zonas urbanas en unas “ciudades del caos”, donde la ley del mas fuerte y el cazador de oportunidades es la que prevalece. 
A pesar de que existen gobiernos, organizaciones, fundaciones y muchos otros entes que tratan de reducir los “numeritos” de las estadísticas de pobreza, el problema cada vez se va haciendo mayor por la mala administración económica, conflictos bélicos, falta de atención de parte de los gobiernos y muchos otros detalles….

El problema esta allí ante nuestros ojos, ¿soluciones? Muchos han propuesto, pero siempre se quedan en veremos o en las gavetas de un escritorio de algún ente gubernamental, mientras miles de personas se mueren por no tener ni un pedazo de pan para alimentarse…