Dirección: Clint Eastwood.
País: USA.
Año: 2003.
Duración: 137 min.
Interpretación: Sean Penn (Jimmy Markum), Tim Robbins (Dave Boyle), Kevin Bacon (Sean Devine), Laurence Fishburne (Whitey Powers), Marcia Gay Harden (Celeste Boyle), Laura Linney (Annabeth Markum), Kevin Chapman (Val Savage), Thomas Guiry (Brendan Harris), Emmy Rossum (Katie Markum).

Tres niños: Jimmy, Dave y Sean, pasan sus días jugando al baseball en las calles de su barrio en Boston para pasar el tiempo, rutina que se ve severamente trastornada cuando uno de ellos es raptado por desconocidos, cambiando para siempre sus vidas. 25 años después, los mismos personajes se reencuentran por la desgracia, la hija de uno de ellos es brutalmente asesinada y el crimen es difícil de aclarar. A partir de ese momento la venganza, la necesidad de justicia y la verdadera amistad darán paso a una serie de acciones durante todo el largometraje.

Mystic River es una película perfectamente dirigida por Clint Eastwood, donde se abordan temas que ayudan a develar algunos misterios de la naturaleza humana y como este reacciona cuando se trata de proteger, vengar y llorar a sus seres queridos, buscando plasmar en las magistrales actuaciones de Sean Penn, Kevin Bacon y Tim Robbins todas las emociones necesarias para sumergir al público rápidamente en la trama. 

Uno de los enigmas que se recorren durante toda la película es aquella gran duda que, a mi parecer, tiene la mayoría de la gente: ¿Qué esta bien y qué esta mal?, ante que debemos reaccionar y como debemos proteger a aquello que mas amamos, ya sea haciéndonos de la vista gorda ante algunas vejaciones o acabando con la vida de una persona para encontrar la paz interna.

Este largometraje es un compendio de emociones, buenas actuaciones y una búsqueda de reflexiones sociales sobre el comportamiento del ser humano…