Dirección y guión: Woody Allen. 
Países: España y USA 
Año: 2008.
Duración: 96 min. 
Género: Comedia.
Interpretación: Javier Bardem (Juan Antonio), Patricia Clarkson (Judy Nash), Penélope Cruz (María Elena), Kevin Dunn (Mark Nash), Rebecca Hall (Vicky), Scarlett Johansson (Cristina), Chris Messina (Doug), Zak Orth, Carrie Preston, Pablo Schreiber.

Dos jóvenes americanas, Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson), llegan a Barcelona para pasar sus vacaciones de verano. Vicky es una mujer sensata y está comprometida. Cristina es aventurera en el terreno emocional y sexual. En Barcelona, se ven envueltas en una serie de líos amorosos poco convencionales con Juan Antonio (Javier Bardem), un carismático pintor que sigue manteniendo su relación con María Elena (Penélope Cruz), su temperamental ex mujer.

Woody Allen regresa con este largometraje fresco y sencillo sobre las relaciones humanas y las dificultades que pueden alcanzar al combinarse en el entorno de una pareja, detalle que también es abordado en Match Point, película protagonizada, al igual que esta, por Scarlett Johansson, quién ha llegado a convertirse en una verdadera musa para el director.

Los conflictos que pueden generar la moralidad, el compromiso, las buenas costumbres y la falta de valentía están plasmados en Vicky (Rebecca Hall) quien se encuentra atada de pies y manos por una relación que para ella no es del todo atractiva, por lo cual durante la hora y media que dura la película, se ve envuelta en la búsqueda de lo que realmente desea. 

Las actuaciones de Javier Bardem y Rebecca Hall están perfectamente acopladas a la de Scarlett Johansson, quien se ve totalmente cómoda ante las cámaras dirigidas por Woody Allen, quién logra capturar esta relación cámara – actor y colocarla en un ambiente bastante español, ataviado de vinos, guitarras flamencas, cenas a la luz de las velas y cabañas veraniegas, detalles que llevan al espectador a trasladarse a esos lugares y realmente disfrutarlos. El soundtrack de la película es bastante atractivo y dinámico al igual que la fotografía.

Si se es amante de los trabajos del director, esta película no pasará desapercibida, pero si no se esta acostumbrado a su manera de narración, podrá parecer una película totalmente sosa y con unas actuaciones que rayan en el aburrimiento por la cotidianidad y naturalidad que logran alcanzar.