Luego del anuncio del cantautor Juan Esteban Aristizábal, mejor conocido como Juanes, para cantar y llevar su concierto por la paz a la Plaza de la Revolución en Cuba, las opiniones se han dividido de una manera radical a favor o en contra de la idea del colombiano.

Grupos radicales anti castristas y de exiliados cubanos residenciados en Miami han llegado al punto de impulsar una campaña Anti-Juanes, quemando sus discos, boicoteando su música y hasta efectuando llamadas para amenazar de muerte al cantante.

Por otro lado están los que apoyan al colombiano, diciendo que los pobladores de la Isla merecen un espectáculo de este calibre, siempre y cuando todos tengan el mismo derecho para verlo y oírlo, como lo expresó la famosa bloguera cubana Yoani Sanchez (Generación Y), recientemente.

A pesar de las diatribas, Juanes ha dicho que el próximo 24 de septiembre efectuará el evento financiado con una suma de 300 mil dólares que sacará de su propio bolsillo para llevarle a los cubanos un concierto ameno y lleno de música.

Desde mi punto de vista, creo que las iniciativas de Juan Esteban para apoyar y hacer llegar sus composiciones a países en conflicto o con problemas siempre ha sido exitosa, y que los grupos radicales deberían informarse un poco más porque parece que olvidaran que bandas como los mexicanos de Café Tacuva y los estadounidenses Audioslave ya han dejado su música en la famosa Plaza de la Revolución, con gran cantidad de publico y hasta un DVD del concierto, como lo hizo la banda de Tom Morello.