Despertó extasiado y abrumado por la pesadilla que había tenido, en ella un disparo y el fogonazo producido por el cañón lo habían dejado aturdido.

Ya en su cama, trato de recuperarse del mal sueño y caminar por la casa para calmarse. Fue a la cocina, Miró a su alrededor y su madre estaba llorando desconsoladamente.

Trató de preguntarle que le ocurría, pero ella solo decía entre lágrimas, - Por que ocurrió esto?-, él como siempre había sido reservado de sentimientos, prefirió hablar con ella después.

Raramente a pesar de su despertar agitado, ya se sentía verdaderamente calmado, siguió caminando por la casa y advirtió que estaba un poco oscura. Fue a la sala, se sentó un rato en el mueble y vio que su hermanita veía una foto en el portaretratos.

Se acercó y ella también estaba llorando, algo extraño estaba pasando. Tocó su hombro, y ella respondió con un ligero temblor. Decidió ir al cuarto a averiguar que pasaba, pero cuando cayó en cuenta lo vio cerrado bajo llave.

La pesadilla no había sido un sueño, él estaba muerto desde hace unos meses, cuando una bala perdida le quitó la vida y acabó con todo lo que él tenía.