Mientras encendía su computadora se dio cuenta que algo había cambiado, ya ni recordaba el pasado, su antiguo amor estaba relegado al último rincón de la memoria.

Aquella tarde de hace nueve meses atrás, lo vio por una vez más, le juró que aún lo quería muchísimo y que sin duda, jamás lo olvidaría. Se despidieron y a partir del día siguiente, los temores se apoderaron de ella, se refugió en las personas que nunca la defraudaban, se sentía bien y un dejo de nostalgia la invadía.

Hablaba con su amor como todos los días, pero ya no lo pensaba como antes cuando flotaba en una nube anhelando su presencia, sólo hablaban como par de conocidos de una oficina, un salón de clases o de algún lugar del diarismo.

Así pasaron los nueve meses, y esa noche mientras encendía su computadora se dio cuenta que algo había cambiado, el collar que él le había regalado desde hace mucho tiempo yacía en la vieja mesa de noche, ya era también parte de aquel pasado y su antiguo amor estaba relegado al ultimo rincón de la memoria.