Tierra

La caza le estaba siendo infructuosa, las calles atestadas de gente no le regalaban una nueva víctima y por ello fue a visitar a sus antiguos compañeros de oficina, no para recordar buenos tiempos sino para cobrarles algunas cosas que le debían.

Al entrar en el pequeño local, todo estaba muy parecido a cuando dejó su trabajo. Cada una de las mujeres estaba ocupada en su cubículo y por esa razón no notaron cuando él traspasó la puerta con la pistola en la mano.

Comenzó apuntando a su ex jefa, segundos después tres detonaciones le arrebataron la vida, una en el pecho, otra en el cuello que hizo que una lluvia de sangre brotara de sus venas y una tercera bala que le arrancó parte de la clavícula.
Ya las demás estaban gritando asustadas, pero el continuó disparando. Una de las chicas recibió un disparo que dejó pedazos de su cerebro en las paredes, su cuerpo inerte en el piso y un pequeño hilo de sangre que salía de su destrozado rostro.

Después de ello, la mas agresiva y que al parecer no tenía miedo de la pistola, se le abalanzó encima logrando golpearlo. Sin embargo, él tomó la misma iniciativa y con una fuerza superior la golpeó con la culata de la pistola.
Poco a poco la fue atacando con más fuerza, hasta dejarle la cara a aquella mujer como una fruta mallugada, los ojos, nariz, dientes, todo había desaparecido y solo quedaba una masa de piel y sangre en el piso y las paredes.

Ya se dirigía a la salida cuando un vigilante de la empresa se le colocó al frente. Él no tuvo tiempo de reaccionar, recibió dos disparos que lo derribaron. En el piso agonizando y sintiendo como sus pulmones se llenaban de sangre, los estertores de la respiración entrecortada lo asfixiaban, la vida se le iba.

Nuevamente pensó en su chica, ya todo había terminado para él y tal vez, en algún momento en otra oportunidad lograría reunirse con ella.
Así cumpliría con un ciclo, sería enterrado regresando a la tierra, porque como todas las personas "era polvo y en ello se convertiría"...