¿Qué eres para mi en estos momentos?...Tengo varias respuestas...

Eres mi playa desierta de aguas encendidas en chispas reflejadas por el sol, con arena brillante como diamante, cubierta por un cielo azul profundo coronado por nubes de terciopelo y aves volando en total libertad.

Eres mi río salvaje, con un caudal infinito que arrastra piedras por su fuerza feroz. Me aterra el sonido de sus aguas pero también me infunde fortaleza, no solo por su inmensidad sino por su belleza natural.

Eres mi montaña, con sus caminos y atajos inciertos, donde puedo perderme a escuchar el rugir del aire y encontrarme a mi mismo. Allí tengo un reto de alcanzar la cima, la cumbre de lo imposible para conquistar una tierra inhóspita.

Eres mi cielo porque allí aprendí a volar como una ave, rodeado de nubes y de un azul brillante. Incluso allí tuve la oportunidad de saber cómo defenderme de huracanes, de tormentas y a enfrentar mis temores a las alturas.

Eres las calles de mi ciudad, esas lenguas de asfalto donde cada día tropiezo y me levanto, donde camino rodeado de extraños y con la inseguridad a mis espaldas. Tienes laberintos serpenteantes que me llevan a lugares desconocidos.

Eres la vida que consideré que nunca llegaría, con sus altibajos, con sus alegrías y sus tristezas, con el repentino paso del tiempo que cada día me hace más viejo pero también un poco más sabio y maduro.

¿Qué eres?, eres mi hogar, mi fantasía, el rincón donde todas las noches me refugio para ser feliz al menos por los minutos en los que escribo, eres todo y nada a la vez.

Eres Carolina, eres amor, porque desde que te conocí, ese sentimiento se escribe con tu nombre y será así hasta el final de nuestros días.