Recientemente la marca alemana Volkswagen lanzó, en Youtube y posteriormente en las transmisiones del SuperBowl 2011, el comercial para hacerle promoción al nuevo Passat 2012.
El video de un minuto de duración causó furor en la red. Su concepción es bastante simple, un niño disfrazado de Darth Vader, el famoso personaje de la Guerra de las Galaxias, queriendo mover cosas con su fuerza telepática.

La idea de esto me fascinó, la agencia publicitaria encargada de realizar la cuña supo condensar en imágenes todo aquello que un niño imagina que puede lograr durante sus juegos o en la vida diaria.

Cuando estamos en la infancia creemos fielmente en que todo es posible, que el mundo está lleno de inocencia y que tan solo con mover nuestras manos podemos ser capaces de cosas increíbles.

Desde mi punto de vista, la imaginación de un niño es uno de los mayores tesoros de la humanidad, allí se concentran los mayores miedos, deseos y posiblemente soluciones a tantos problemas que tenemos los adultos, simplemente deberíamos en oportunidades ver nuestra vida diaria tras el prisma de una "personita" de ocho años o menos.

El punto que siempre genera una gran diatriba en mí es, ¿Cuándo dejamos de perder esta imaginación para dejarnos llevar por la cruda realidad?, creo fielmente que todos necesitamos dejar esa parte de nuestra niñez para poder sobrevivir en el mundo.

Sea un niño o una niña (de acuerdo a un amigo la protagonista del comercial es una niña, porque estos seres son más inocentes), siempre tendrán la capacidad para sacarnos una sonrisa y demostrarnos que no hay necesidad de que nos ahoguemos en un vaso de agua y que todo es posible, incluso ¡Encender un vehículo con el poder mental!