Tras casi siete años de mi vida he finalizado una etapa. Al final he conseguido mi título de licenciado en Comunicación Social, luego de haber luchado, de haber perdido y de haber tratado de pelear por cosas que creía perdidas.

Al principio de la carrera había fallecido mi padre, uno de los pilares de mi vida y que sé que en estos momentos estaría orgulloso de mí por haber logrado algo gracias a uno de mis principales dones: la escritura.
Confieso que por su ausencia nunca me tomé tan en serio la cuestión de los estudios, si pasaba bien y sino también, a pesar de que estaba gastando una importante suma de dinero, lo hacía por complacer a ciertas personas.

En el transcurso de los primeros semestres conocí a un grupo de personas, de ellos ninguno celebra conmigo este logro. Ellos me apoyaron, me sirvieron de empuje para desempeñarme "satisfactoriamente" en mis evaluaciones y poder conseguir aprobar cada una de mis materias.

En el transcurso de 2007 perdí a un gran amigo, su muerte me sacó de la senda victoriosa e hizo que perdiera prácticamente tres semestres, en ellos solo iba a la universidad o simplemente no iba, me dediqué a drenar sentimientos y a disfrutar de la vida, porque pensaba que para todo habría tiempo.

Luego de dos años, tuve la dicha y la gran oportunidad de conocer a quien hoy en día le agradezco por haber sido mi mano derecha, mi apoyo y mi pilar para conseguir graduarme, Neyla Carolina.

Sin ti no habría podido lograr todo lo que pude hacer en los últimos semestres de carrera. Gracias a ti pude encontrar nuevamente el sendero para navegar a través del conocimiento y evitar fallar en las materias, para así, conseguir finalmente el tan ansiado título.

Desde séptimo semestre hasta parte del décimo, me apoyaste, me ayudaste y me aupaste para mejorar en cien por ciento mi escritura, fuiste mi editora para corregir cada uno de mis errores y sin duda, este título en parte es tuyo, porque creo que si no hubieras aparecido aún estaría en algún lugar de la  carrera.

Sé que también debo agradecerle a mi familia, a mi madre, a mis hermanas, a mi cuñado y a un sin número de personas que siempre estuvieron allí, brindándome soporte y aliento en momentos difíciles. No es por denigrar a nadie, pero creo que sacando cuentas Carolina se lleva el 70% de los agradecimientos por este logro.

Lamentablemente, en estos momentos no estás acá para compartir conmigo esta dicha, que por esa misma razón se ha convertido en algunos minutos en una infinita tristeza por no poder regalarnos la felicidad y la sonrisa que brotan luego de pasar dificultades por problemas con una nota. Espero que algún día pueda agradecerte cara a cara lo que hiciste conmigo, porque sin duda, la finalización de esta carrera es mía, es tuya y es de ellos.

Sin ti simplemente no hubiera podido, gracias a ti y a todos los que estuvieron allí para llevarme a donde estoy ahora.

Con estas dos palabras todo tuvo comienzo y con ellas cierro esta carta, 

Mq.