Al final de la jornada los miembros del comando policial estaban bajo mucho estrés, habían pasado todo el día patrullando barrios y necesitaban drenar su molestia, no importaba contra que o quien fuera, solo querían tener un poco de acción.

Ya bien entrada la noche decidieron sacar todas sus armas de la patrulla, se vistieron con su uniforme especial y montaron una alcabala cerca de la entrada de una urbanización, algo tenía que ocurrir.

Mientras tanto al otro lado de la ciudad, el grupo de amigos que se veía todos los fines de semana para conversar, se encontraron para ir a casa de una de las chicas, allí sería seguro y evitarían la violencia de las calles.

Al estar cerca de la urbanización avistaron a un comando de la policía, no se preocuparon y siguieron adelante.

Por su lado, los de la alcabala pensaron que algo de diversión podrían tener de los dos carros que estaban cerca.

Los detuvieron cuando pasaron al frente para detallar la situación: tres chicas para todos los gustos, una morena, otra muy blanca bien proporcionada y la cabello negro bastante linda; el resto eran tres hombres que, en caso de emergencia, no serian difíciles de dominar...