Por quinto año consecutivo formo parte con mi blog del "Blog Action Day", la iniciativa para unir a los blogueros del mundo en una sola voz, tocando temas sensibles y de interés.  Por esa razón se hace necesario darles difusión para que muchos se informen de ellos, por ejemplo, en años pasados se ha escrito acá de la pobreza, de propuestas ecológicas para mejorar el ambiente, del agua en el planeta y del calentamiento global. 

En este 2011 el tema es tan diverso como tipos de personas hay en el planeta: La comida, el alimento que es necesario para que podamos sobrevivir; es para algunos una de las cosas más ricas que existe y para otros un verdadero karma que les causa esos kilitos de sobra que nunca desaparecen.

Pero esta no es la visión que quiero darle a la comida en este post, sino hablar de una variedad que muy pocos conocen y que, al parecer, es totalmente sana y nutritiva; la comida indígena, esa que viene del fondo de la selva y que solo unos cuantos han tenido el placer de disfrutar. 

Es bien sabido que los pobladores de la selva tienen costumbres casi milenarias; de allí toman sus experiencias para aprovechar todo lo que los rodea, en el caso de la cocina y sus alimentos han logrado descubrir sabores increíbles en cosas tan impensables como culebras, monos, hormigas, arañas u otros insectos. También toman de la madre tierra semillas, yerbas y otras especias para hacer sus platos favoritos.

La diversidad de la selva amazónica permite tener variedad de platillos como las arañas monas y los gusanos que habitan en la palma de Moriche. De acuerdo al chef venezolano Sumito Estévez, estos "alimentos" pueden ser degustados con contornos comunes como la piña, el ají dulce o picante o cualquier otra salsa tradicional, para así darle sabor y superar el trance de la imagen, que es lo que más rechazo al comensal.

Como acompañante para de este delicioso platillo se puede colocar un pedazo de casabe de yuca, una especie de pan circular delgado hecho en base a la yuca o mandioca. Es consumido en su mayoría por los pobladores venezolanos y colombianos, quienes heredaron su confección desde la época de prehispánica.

Para hacer casabe, la yuca amarga o brava es sacada de la tierra y apretada, en una especie de tamiz alargado, que es guindado para extraer de la pulpa una sustancia lechosa llamada yare, que resulta venenosa. Luego la masa sobrante es estirada ó extendida en un budare para asar o tostar en tortas delgadas, redondas aproximadamente 2 pies ó más de diámetro.

Finalmente tenemos la "Ayahuasca", una bebida resultante del tratamiento de diversas plantas que proporcionan un líquido que es usado tanto en ritos chamánicos como en reuniones de la tribu indígena. Esta bebida posee distintos efectos, tanto curativos como estímulantes.

Este menú indígena puede resultar bastante extraño, pero seguramente es mucho más sano que cualquier dieta que seguimos los pobladores de la civilización.

Fuentes:

Cocina Indígena

Ayahuasca y Casabe de Yuca