Foto cortesía de @KakyRP
He escrito tanto sobre la belleza femenina, las mujeres, sus cuerpos y sus gestos que realmente ya no sé que más decir; sin embargo, nunca me quedo sin ideas cuando toco el tema de la perfección imperfecta que resulta al analizar a una chica. 

La foto que acompaña este post representa una prueba de que nunca está de más hablar de una mujer. En ella se notan detalles claves que todo hombre que quiera conquistar a una dama, debe tomar en cuenta para halagar, y tal vez así conseguir un final feliz con la mujer en cuestión.

Las manos bien cuidadas dan a entender la pulcritud, las ganas de sentirse bella y el deseo de una chica de ser femenina. Unas uñas perfectas, además, pueden ser usadas en momentos más íntimos que en este momento no vienen al caso.

Luego están los hombros y el cuello, dos zonas del cuerpo femenino que cuando están desnudos invitan a besarlos, a tratarlos con suavidad y cariño como si de una estatua griega se tratarán. El perfil de un hombro desnudo hacen pensar en un abismo que si te acercas a él, corres el peligro de caer a un océano de aguas profundas y salvajes, que te mataran sin piedad o te harán flotar para llevarte a una orilla segura. 

Finalmente está la boca, allí está la clave de todo. Es la llave para descubrir lo que te puede brindar esa mujer deseada, ya sean los sonidos más hermosos a través de su voz o los besos más dulces que alguna vez hayas probado.

Y como bono adicional, y en el caso de la foto, las pecas o lunares pueden resultar en un juego muy divertido a la hora de contarlos o localizarlos en la oscuridad.

Me doy cuenta, luego de escribir este post, que nunca me cansaré de decir que las mujeres son lo más bello que hay en el mundo, sin lugar a dudas cada una tiene algo especial que hacen agradecer a Dios por crearlas y ponerlas en la tierra.