Te busqué debajo de las piedras
Sin obtener respuesta alguna
Deseando que al menos estuvieras
En una de las caras de la luna

Te busqué entre los pliegues de mi almohada
Pero solo obtuve el olor a recuerdos viejos
Los de tu cara de niña enamorada
Cuando teníamos sueños buenos 

Te busqué con calma, con paciencia
Escuchando cada una de tus palabras
Guardando una que otra experiencia
Que te diera la oportunidad de que me amaras

Te busqué con deseos profundos
En todos los rincones de mi ciudad
Y todo fue realmente confuso
Al saber que no eras parte de mi realidad