En mi vida conozco a dos hermanos gemelos, formados bajo la misma base de sentimientos, instintos, deseos y frustraciones. Ellos son los que mueven a la gente; han sido la bandera de muchos hechos que marcaron la historia de la humanidad y que dictan las relaciones en esta sociedad. 

Seguramente nacieron en el inicio de los tiempos, desde el mismo momento en que todo fue creado. Uno se llenó de ambiciones, de instintos primarios y deseos de ganar a toda costa. El otro, quiso hacer el bien y dejarse llevar por las cosas buenas del mundo. 

Estos hermanos gemelos son traviesos, a veces se visten igual para parecerse y confundirnos. No dan señales de ser distintos, solo van por ahí engañando a muchos que creen que están con uno cuando están con el otro. 

En algunas oportunidades, comenzamos conociendo al hermano lleno de bondad, lo seguimos y lo abrazamos; pero terminamos descubriendo que él no nos satisface, y buscamos a su gemelo, ese que siempre está allí para decirnos que todo fue una decepción y nos aconseja a hacer cosas de las que no nos creemos capaces. 

Estos gemelos han marcado a muchos personajes históricos; a unos los llevó a ser recordados como los seres más despiadados de la historia y a otros, los llevó a la tumba por dedicarse a profesar una paz que simplemente nunca existirá completamente. 

Por mi parte, puedo decir que comulgo con los pensamientos e ideales de los dos. Ellos mantienen el equilibrio necesario para hacer girar al planeta, son vitales para nuestras relaciones interpersonales y sin su presencia, creo que todo sería sumamente aburrido y monótono. Hace falta un toque de cada uno para vivir a plenitud, para decir lo que pensamos y sentirnos bien durante el día a día. 

Ellos son...¿los conoces?..