Para muchos es difícil asumir la realidad que actualmente impacta a varios países, sobre todo a Venezuela. Tengo que admitir que al probar un poco de ella, es inevitable quedarse con un mal sabor de boca que definitivamente (como algunos piensan, entre los que me incluyo) sabe un poquito a mierda.

Más de 20 muertos diarios, tráfico infernal, política en cada esquina, medios de comunicación que se creen un partido más, robos que terminan en ejecuciones sumariales, bajo poder adquisitivo y una situación económica que es difícil de comprender y entender. Ese es el día a día de los que transitamos las calles venezolanas y chocamos con el entorno que termina siendo agobiante.

Todas estas cosas negativas indudablemente influyen en los pensamientos y acciones que cada uno toma para afrontar los obstáculos y superarse día a día. El libre albedrío está entre elegir echarle bolas sorteando toda la mierda que te cae encima o meterte dentro de una burbuja para sumergirte en un mundo de perfección y supuesto positivismo.

Existen individuos que en los últimos años se han unido a la falsa creencia en torno a los libros de autoayuda, una especie de "biblia" o manual para cambiar tu vida y encontrar mediante el "milagroso" poder de la mente la utopía de la perfección a través de tus acciones.

A juicio de esta nueva generación de "evangelizadores del positivismo", si la gente es pobre es porque quiere y su meta en lugar de ganar dinero como debe ser es la de "forever" pela bola para toda la vida, a diferencia de trabajar para convertirse en unos Bill Gates, Jeff Bezos, Carlos Slim o el fallecido Steve Jobs; genios que sin duda aparte de su gran visión tuvieron oportunidad y un toque de suerte para lograr amasar grandes fortunas.

Para los profetas de la autoayuda la realidad no tiene nada que ver, no importa si tu país tiene una inflación galopante mes a mes, o si el poder adquisitivo ha quedado mermado 100 veces en los últimos cinco años; en el caso de Venezuela, si piensas como Paulo Coelho o te "comes" una biblioteca de sus libros, podrás ser millonario fácilmente e ir a una entrevista de trabajo para que te ofrezcan el sueldo más alto.

Ellos creen que actualmente los trabajadores informales son eso porque quieren, o los que ganan un sueldo promedio es porque simplemente se dejan influenciar por lo negativo del entorno.

Creo que la idea es afrontar la realidad por más dura que sea, adaptarse a ella y como depredadores del asfalto aprender a subsistir ante los obstáculos porque sino cuando explote la cápsula donde te metiste con la idea del positivismo el golpe será más duro, como en el caso de España por ejemplo, donde matrimonios se quitan la vida o se tiran por la ventana de la casa cuando llegan unos fiscales a quitarles el piso porque el pago del crédito se venció.

O acaso a los españoles le han quitado su techo simplemente porque se antojaron de aceptar la realidad, de leer periódicos y dejarse agobiar por las noticias de la crisis. La realidad es una hija de puta que en cualquier momento te atrapará, así te escondas de por vida debajo de la cama para evitar su impacto negativo.