Siempre he sido un idealista. Un soñador empedernido. A veces trato de meterme tanto en los recuerdos que me olvido de la realidad. 
Por eso una vez alguien intentó dejarme, porque solo estaba idealizando su amor y no me atrevía a afrontar una realidad que se nos venía de frente como un camión sin frenos.
Entiendo que hay más de 7 mil millones de personas en el mundo, que tal vez existe más de una persona que pueda darnos amor y un abrazo reconfortante. Sin embargo, no estoy de acuerdo. Cuando conoces a esa persona especial, sabes que de una manera u otra deben estar juntos para siempre.
Las decisiones pueden hacer que se tomen direcciones distintas, pero los recuerdos siempre te machacarán el ¿qué pasó?, ¿qué hicimos mal?
Esta historia de The Lumineers es genial para reflejar lo que he escrito. La balada de Cleopatra, una mujer que conoció el amor, lo perdió y quedó signada para siempre por la nostalgia, los recuerdos y las ganas de volver a ser joven para tener esos momentos felices que más nadie le pudo devolver.