Debajo de las sábanas sueño contigo. Recuerdo la primera vez que te vi, vestida de morado y negro, sonreías poco y tenías una expresión dura.


Pero debajo de todo ello descubrí un paraíso de piel tostada, senos pequeños y salados, un vientre juguetón y un deseo tan volatil como la gasolina cerca del fuego.

Debajo de las sábanas sueño contigo, te recuerdo y trato de olvidarte. Debajo de las sábanas, aún estás.