Extraño el olor de tu piel,
tostada al sol, suave y brillante,
con un sabor tan dulce como la miel

Extraño las noches de lectura,
te miraba, te escuchaba, te sentía,
y al final en la cama había locura

Extraño verte a lo lejos
me sonreías, me mimabas, 
para matar cada unos de mis miedos

Extraño todo de ti, 
porque eras tan perfecta,
que te llevaste una parte de mi