Nunca es tarde para recordar, el tiempo pasa muy rápido y se hace necesario hacer un retroceso mental hacia los momentos, lugares y personas que han estado en nuestras vidas. 

Esta es la sexta carta que te envío, aún no he tenido la respuesta a muchas cosas que te he explicado en las anteriores pero creo que poco a poco las cosas mejoran. 

Muchos allegados han ido a donde tú estás, así que espero que todos me estén esperando para ese momento en el que yo tenga que ir también. 

No quiero extenderme, porque como ves, ya la musa y el tiempo para escribir acá en el blog se me ha escapado de las manos. 

Solo espero que sepas que, algún día nos volveremos a reunir, más pronto que tarde. Saludos de mi parte, que estés bien donde quiera que hayas estado viviendo estos últimos seis años.