Cuando escuché por primera vez el solo de guitarra de Kurt Cobain versionando "The man who sold the world" supe que esa música era la que quería en mi vida, apenas tenía 12 años.


Luego conocí más a Nirvana, sus guitarras sucias y cuando ya era adolescente descubrí que ese sonido tan particular era el grunge. Un movimiento nacido en la ciudad de Seattle, con demasiadas bandas bajo su manto pero tres habían alcanzado la fama de manera vertiginosa siendo insignias para muchos: Nirvana (Kurt Cobain), Pearl Jam (Eddie Vedder) y Soundgarden (Chris Cornell).

Hoy, 20 años depués, Nirvana y Soundgarden ya no existen, sus líderes están muertos. Es raro decir esto, pero sin ellos, sin su música y sin su arte, nos estamos quedando sin pasado, sin recuerdos de adolescencia y simplemente, se nos va un poco la vida.