Imagino que estamos los dos solos, en medio de un bosque solitario, recostados sobre la grama, tan solo oyendo el silencio que brinda la naturaleza y sintiendo como el sol nos quema y le da un brillo característico a las hojas de los árboles.

Tú tienes un suave vestido de seda que recubre tu piel virginal, y que se adapta perfectamente a tu cuerpo, dejando ver el movimiento de tus sutiles curvas a causa de tu respiración relajada. Recorro con mis labios, tu largo cuello que tanto me encanta, para luego pasar poco a poco a tu pecho, y sin más retirar las tiras de tu vestido para dejarlo caer y poder probar esa esencia maternal que algún día será sentida por un bebe. Tú respiración se acelera y la piel se te eriza, indicándome que disfrutas el momento.

Mientras estamos jugueteando, el sol se oculta detrás de unas nubes que llegan para ser testigos de nuestro encuentro y dejar caer unas gotas de agua sobre nuestros cuerpos, lo que ayuda a que nuestras pieles resbalen y todas las acaricias aumenten su pasión, - Ya no puedo más - , y termino de retirar toda tu ropa, para recorrerte completa y expresarte de manera física todo lo que siento por ti,…

Pero todo lo que viene a continuación, es cosa tuya y mía, así que echa a volar tu imaginación y cuentame como terminara esto... ; )