Para ese momento, la ciudad estaba sumida en crisis con un territorio vecino, a pesar de que en el otro lado del mundo se estaba realizando la reunión deportiva mas importante del planeta y algunos de sus atletas estaba allí, la situación les parecía bizarra y no entendían como a alguien se le había ocurrido perturbar su paz.

Los edificios estaban en llamas y llenos de cortinas de humo negro, producto de los constantes bombardeos de los aviones enemigos que zurcaban el cielo sin cesar, y los militares con sus trajes camuflados recorrían las calles ataviados con una gran cantidad de armamento, tal cual como cualquier militar de esas películas de Hollywood que proyectan en los cines.

Muchas personas yacían en el piso, inertes, con sangre en sus ropas y algunas mutiladas por la explosión de alguna artilleria enemiga; y entre esos se encontraban ellos dos: él sostenía a su hermano en brazos quien segundos atrás había sido alcanzado por una explosión que le había arrancado de un zarpazo los signos vitales y así sin mas ni mas le había arrebatado la vida.

Mientras sentía la sangre de su hermano correr por sus brazos, se quitó la camisa para cubrirle las piernas, las cuales ya no existían por la fuerza de la explosión, y así se quedo absorto oyendo solo sus gritos los cuales eran solo dos palabras: Por qué?, Por qué había sucedido eso, y poco a poco sus gritos se fueron ahogando con las explosiones y los dos quedaban tendidos en el suelo ante la mirada de un soldado que pasaba por el lugar que ya para esos momentos estaba completamente devastado por la guerra que se había iniciado horas antes...

Foto tomada del reportaje fotográfico sobre Conflicto en Osetia del Sur realizado por la NBC.