En los tiempos que vivimos en Venezuela, todo el mundo anda detrás de ese preciado papelito que le pegan al pasaporte para poder traspasar las fronteras de los Estados Unidos, y el cual se ha convertido en un tesoro invaluable para escapar en cualquier momento de las redes de la Revolución Bonita o para irse a echar unas vacaciones con compritas incluidas a "los Miamis".

Desde la mas pobre que trabaja como niñera de la señora respingada, pasando por los chamos clase media que quieren irse a dar un viajecito por lo mas alto, hasta los multimillonarios que no pueden vivir sin un fin de semana en las Bahamas, necesitan la aprobación de los Sres. de la Embajada Americana, quienes con la frase: "Su visa fue aprobada, o denegada", se convierten en los amos y señores del destino de los viajeros.

Dependiendo si la Visa es aprobada o denegada, y luego de pasar por penurias, atrasos, malos ojos de algunos funcionarios diplomaticos y tramites de todo tipo en la embajada, la opinión de la gente para con los "gringos" es claramente diferenciada.

Los que fueron denegados: son aquellos que por cuestiones del destino, falta de documentos o simplemente del mal humor de quien los entrevistó, pasan a formar parte del grupo de personas que odia con todas sus fuerzas a Bush (proximamente Barack Obama) y a su séquito de la embajada. Luego de haber sido denegados y para conformarse un poco, solo dicen, que ellos son demasiado importantes para estar recibiendo maltratos de los gringos, y que no necesitan viajar a los Estados Unidos, porque a fin de cuentas, ese país no tiene nada de impresionante y que ellos están bien aquí en las tierras del Sr. Chávez. Para ese tipo de personas solo me queda decirles: Los americanos, aunque suene duro, son los que tienen la potestad para decidir quien, como, cuando y donde podrá visitar su país, porque a fin de cuentas, son una de las naciones mas poderosas del planeta y se pueden dar ese tupé.

Los que fueron aprobados: son aquellos que salen de la Embajada con una gran sonrisa, y queriendo darle un beso al Sr. que los entrevistó, ya que gracias a él y su buena voluntad, podrán ir a conocer al ratón mas famoso del mundo, Mickey, o simplemente a pasear en un auto convertible por Ocean Drive bajo un sol radiante y la vista de la playa en el retrovisor. Puede que sea por un golpe de suerte, por una sonrisa pasada disimuladamente al entrevistador o por simplemente cuestiones del destino, pero ellos ya pasan a formar parte, automáticamente, del grupo de personas invitadas a pasar a los EEUU y así disfrutar de sus esplendidas vacaciones.

Para finalizar, y para las personas de los dos grupos, solo puedo decir: IN GOD WE TRUST AND GOD BLESS AMERICA!...