En algunas oportunidades me resulta incomprensible como un momento hermoso o simplemente relajante puede quedar destruido en cuestión de segundos. Hace poco, un par de desencuentros me dejaron insomne, pensando en aquella frase que reza: “El universo conspira en el curso de nuestras vidas”…

¿Existirá eso que algunos llaman destino? que nos maneja como unos títeres, alejando a la persona que simplemente no es para uno y colocando obstáculos que poco a poco la irán alejando lentamente sin razón alguna, a pesar de que exista cierto tipo de química que te haga pensar todo lo contrario.

Es por eso que en ciertas ocasiones maldigo a mi destino y a mi suerte, por colocarme obstáculos y dañarme esos momentos, aunque yo por mi naturaleza rebelde siempre trato de oponerme a la corriente y tratar de enderezar las cosas, pero ya últimamente me he cansado y he decidido ponerle fin a todo, y buscar nuevos rumbos que creo son necesarios para abrir las puertas a nuevas oportunidades y nuevas experiencias.