Hoy tuve que internarme en los predios de la universidad, para cumplir con la inscripción respectiva a mi 6to semestre de Comunicación Social. Desde ayer lunes el proceso estaba abierto, junto con las típicas colas kilométricas, caídas de sistema y las peleas porque algún vivo se colea, pero yo por ser un buen compañero y amigo (cosa que rara vez hago) deje pasar el día para esperar a una amiga y hacer coincidir horarios.
A pesar de los comentarios de algunos amigos que fueron ayer, varios de los cuales tuvieron 12 horas de cola, me relaje con un buen soundtrack en mi celular y me fui a la universidad a eso de las 6:30am para retomar la rutina capitalina. No hubo tanto tráfico y llegue rápido a mi destino.
El proceso de inscripción estuvo fluido y ya a las 12:30 estaba haciendo mi horario, cuestión que fue un vía crusis, por tratar de huirle a una profesora que tiene fama de mata gente. Estuve como 20 minutos pensando, moviendo materias de un día para otro hasta que al fin lo logré y quede satisfecho, imprimí mi horario y estaba que saltaba de la satisfacción por haber obtenido los martes libres y profesores que a pesar de ser exigentes son aceptables para obtener una nota agradable a la vista y a la conciencia; pero como la felicidad nunca es completa, me di cuenta que en una de las materias que metí esta la “mata gente” como profesora. Así que me quede desilusionado y pensando que me deparara el destino para este semestre.
Definitivamente las aventuras académicas de la época universitaria son únicas…. : )