Huevo de la Constelación 1917
Para la iglesia ortodoxa rusa la festividad más importante es la Pascua, que se celebra con el intercambio de huevos y tres besos. Por esta razón en 1885 el zar Alejandro III decidió hacerle un obsequio a su esposa la emperatriz María Fedorovna, encargó al joyero Peter Febergé la fabricación de un huevo. El regalo fue realizado en honor a Dinamarca, el país natal de la emperatriz y fue tanto su agrado, que el matrimonio ruso llegó a un acuerdo para que cada año se fabricará una nueva joya con solo dos condiciones: que fuera única y que dentro de si encerrara una sorpresa.

Carl Fabergé junto a su equipo de trabajo iniciaron así una tradición que perduraría por 32 años y al menos 52 huevos para la élite rusa. Cada "joya" era planeada con un año o más de antelación, es decir, cada vez que era entregado un huevo a los zares durante la Pascua ya se estaba planificando el próximo.

El joyero usó para la confección de cada pieza distintos materiales preciosos como platino, oro, níquel, plata y acero, que eran tratados especialmente para darle a la cascara del huevo una tonalidad especial.
Fabergé con distintas técnicas que rescataba de antaño, logró en sus talleres desarrollar tonalidades propias de color que le dieron a sus creaciones una firma única, se dice que llegó a crear unos 141 colores exclusivos que usaba en cada uno de los huevos que entregaba. Incluso usó el "esmalte de ostra" un material que permitía dar un tono tornasolado que cambiaba dependiendo del impacto de la luz.

Gracias a su arduo trabajo y a la inspiración que obtenía de países, momentos históricos y otras ocasiones representativas rusas pudo crear piezas que aún hoy en día siguen deslumbrando a los que logran ver uno de estos huevos.

Detalle de la sorpresa del Huevo de la Coronación Imperial
1897
Huevo de la Coronación Imperial
En 1897 bajo la supervisión de Fabergé se inició la confección de una pieza del zar Nicolás II al momento de su coronación para su esposa la zarina Alexandra Fyodorovna.
El huevo fue hecho de oro con material traslucido, además de tener a su alrededor ribetes de hojas de olivo entrelazados por el águila imperial.También tenía dos porta retratos rodeados de diamantes.
La sorpresa fue la recreación en miniatura de la carroza que trasladó a la Zarina durante su coronación. Actualmente se encuentra perdida la gema de diamante que colgaba dentro de la carroza y era usada como un collar.
Su costo fue de 5650 rublos y en el presente existen muchas réplicas de la pieza. El original está en manos del empresario ruso Viktor Vekselberg.

Huevo Alexander III Ecuestre
1910
Huevo de Alexander III ecuestre
Lo más llamativo era su cascara, realizada con roca de cristal de cuarzo traslucida que permitía ver su interior, donde estaba una miniatura del busto ecuestre de Alexander III.
Su tapa estaba confeccionada en platino, su base fue un gran diamante con el número "1910" tallado y con dos águilas a los lados.
Este huevo fue encargado en 1910 por el zar Nicolás II como un presente para la viuda de Alexander III, que murió quince años antes.
La pieza original se encuentra protegida en el Museo de Armas del Kremlin en Moscú.


Huevo Napoleónico
También conocido como Huevo Napoleónico Imperial fue uno de los mejores logrados por Fabergé, no solo por su diseño exterior sino por la sorpresa que guardaba.
Huevo Napoleónico junto a su sorpresa
1912
Esta pieza fue hecha para el zar Nicolás II que lo pidió en 1912 como regalo para su madre María Fyodorovna quien fue coronela honoraria de los regimientos rusos en la Batalla de Borodino durante la invasión de Napoleón a Rusia en 1812.
Los materiales que se usaron para el huevo fueron diamantes, rubíes, terciopelo y oro.
Dentro tiene seis paneles en miniatura con dibujos alegóricos a María Fyodorovna y sus soldados. Cada panel posee el monograma que la identifica.
En 1930 el Gobierno ruso vendió la pieza a las Galerías Hammer en Nueva York, posteriormente en 1937 fue vendido a un coleccionista privado y luego a Matilda Gray. Bajo su nombre a permaneció hasta el 2007 cuando el Museo de Arte y Jardín Botánico Checkwood de Nashville, Tennesse, donde actualmente es exhibido.

Destino de los Huevos Fabergé
Luego de la revolución Bolchevique y el asesinato del zar Nicolás II, la casa Fabergé fue nacionalizada y los palacios Romanov saqueados de todas sus riquezas que pasaron a los sótanos del Kremlin. Más tarde Stalin vendería la mayoría de las joyas por su gran valor a coleccionistas, empresarios y personalidades .

Se sabe que dos huevos quedaron sin entregar: "La Constelación" y el "Karelian".
De los 50 hechos solo 42 sobreviven en distintos museos del mundo y el resto se consideran perdidos, aunque el "Danés" y la "Conmemoración de Alexander III" pudieron ser fotografiados.

Actualmente la mayor colección de obras de Fabergé están fuera de Rusia, en 2004 la casa Sothebys subastó más de 90 piezas del artesano y nueve huevos, que finalmente compró Victor Vekselberg por una suma estimada en 90 a 120 millones de dólares.

En 2007 el "Huevo de Invierno 1913" pasó a batir tres récords de la casa Christie´s: la pieza más cara vendida, objeto ruso de mayor precio y obra de Fabergé más cara al ser comprado en una subasta por 9,6 millones de dólares.

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Para ver toda la información en detalle de cada huevo: http://www.mieks.com/faberge-en/eggs.htm
Información tomada de Wikipedia (Inglés, Español),