Desde aproximadamente los 15 años le agarre gusto al alcohol, como todo venezolano, me sentí atraído por las bondades del lindo osito polar; esa temperatura fría que quitaba el calor y además te sumía en otra onda para reír, llorar, hablar de mas o sacar afuera esos sentimientos ocultos que no salen cuando estas en una situación normal.

¿Por qué será que algunas personas hablan de más cuando están ebrias? Siempre me han dicho que borracho dice la verdad, pero qué habrá de cierto en eso… por experiencia propia cuando estoy ebrio, siempre me sincero y busco decir lo que pienso, en especial con el gremio femenino, porque cuando estoy sobrio se me sale lo hombre patán y de vez en cuando me invento alguna “mentirita” blanca para salir de alguna situación contradictoria.

Pero de vez en cuando pienso, si esto aplicará para las féminas. Tengo el caso especial de “alguien” que cuando esta “feliz” por el alcohol, literalmente se pone más simpática y me deja ver cierta actitud de atracción hacía mí, pero al pasar al estado normal de nuevo, cambia y entre nosotros no cruzan palabras.

Es contradictorio y a veces me saca de lugar la situación, y me lleva a pensar a que personalidad de esta chica hacerle caso: ¿a la ebria o a la sobria?