Extraño ser ese hombre que lo era todo para ti. Ese del que veías su nombre en tu teléfono y tu corazón comenzaba a latir más fuerte de lo normal.

Recuerdo que era el privilegiado en conocer cada una de tus facetas. Yo te vi llorar, te escuché reír, te acompañé en las buenas y en las malas.
También tuve la satisfacción de saber que te ponías como una princesa para estar a mi lado, siempre bella, hermosa, radiante, deslumbrante y un "poquito" perfecta.

Yo era ese para ti, logré que nuestros mundos causaran una hecatombe de la que no puedo salir, porque yo fui, en pasado.

Ahora solo me resta preguntarte, ¿quién soy?...
Porque yo, yo creo que ya soy una ínfima parte de todo lo que acabo de escribir, y eso siendo positivo porque si me voy a la realidad, a esta realidad nocturna que a veces me golpea...
...Creo que simplemente soy nada...